Qué hay detrás
Cuando bajan los estrógenos tras la menopausia, la vagina, los labios y la uretra se vuelven más finos y secos. Los especialistas lo llaman síndrome genitourinario de la menopausia. Incluye sequedad, escozor, picor, dolor en las relaciones sexuales, ganas frecuentes de orinar e infecciones de orina repetidas.
Qué frecuente es
En una revisión de 2021 de 27 estudios, entre el 13 % y el 87 % de las mujeres posmenopáusicas tenía estas molestias, según el estudio. Las autoras vieron también que muchas mujeres no conocen la causa, que el tema rara vez sale en la consulta y que la mayoría no está contenta con el tratamiento que ha usado.
Qué puede ayudar
- Lubricantes de base acuosa en las relaciones sexuales e hidratantes vaginales de uso regular (NHS).
- Geles íntimos sin perfume en lugar de productos perfumados y duchas vaginales (NHS).
- Estrógeno en dosis baja aplicado directamente en la vagina, como crema, óvulo o anillo. Una revisión de 2024 de 46 estudios vio que puede mejorar la sequedad y el dolor en las relaciones. Algo parecido ocurre con la DHEA vaginal y el ospemifeno. La mayoría de los estudios duró solo doce semanas; faltan datos a largo plazo.
Según la declaración de posición de la North American Menopause Society de 2022, el estrógeno vaginal en dosis baja es una opción cuando los productos sin receta no bastan. Es una decisión médica, sobre todo después de un cáncer de mama.
Cuándo consultar
- La sequedad dura unas semanas y lo que haces por tu cuenta no ayuda.
- Te limita en el día a día o en tu vida sexual.
- Tienes un flujo raro o sangras después de las relaciones o tras la menopausia.
El dolor en las relaciones sexuales tiene muchas causas. Más en el artículo dolor en las relaciones sexuales.
